El vuelo demorado entre Buenos Aires y Santa Fe del jueves 27 de marzo fue noticia nacional. Claro, que un avión espere casi una hora para descender sin condiciones climáticas adversas llamó la atención de propios y extraños.
Mientras se aguarda el reporte oficial de la Empresa Argentina de Navegación Aérea, un experto en aviones y sistemas brindó un panorama completísimo de lo sucedido. “No existió peligro”, aseguró.
El vuelo demorado entre Buenos Aires y Santa Fe del jueves 27 de marzo fue noticia nacional. Claro, que un avión espere casi una hora para descender sin condiciones climáticas adversas llamó la atención de propios y extraños.
Cuando la noticia explotó en redes sociales y medios de comunicación, autoridades nacionales y del propio aeropuerto salieron a dar explicaciones al respecto. Como se dijo, la responsabilidad de la torre de control recae sobre la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA).
Ese organismo, emitió un comunicado explicando que la seguridad operacional “estuvo garantizada en todo momento” y consideró al incidente como grave con lo cual se inició una investigación de inmediato con sumario plausible de sanción para el o los responsables.
Un piloto experto, habitué de las redes sociales, explicó en sus perfiles el paso a paso de lo ocurrido. Mientras se esperan los informes oficiales y las determinaciones para los implicados, desde la cuenta @Gaboair se brindó un panorama detallado del vuelo de la polémica.
En una serie de ítems, el experto desmenuzó el proceso que conlleva un vuelo comercial, desde su partida (en este caso desde Aeroparque) hasta su destino (Sauce Viejo). A continuación, la reproducción de las explicaciones:
1. Los pilotos reciben un permiso de tránsito antes de realizar el vuelo, que incluye la salida, ruta a volar hasta el destino y la llegada. Al ser aceptado por el piloto, se transforma en un “acuerdo” entre el Control y el Piloto al mando.
2. Cuando el avión está listo para partir, los pilotos solicitan autorización para la puesta en marcha y luego para el rodaje hacia la cabecera de pista en uso. Esas comunicaciones las realizan con el Control de Superficie a través de frecuencia de radio.
3. Al llegar a la cabecera de pista, los pilotos se contactan con la Torre de Control de Aeroparque, para recibir la autorización de despegue.
4. Una vez que despegaron, el Control de Aeroparque los transfiere con Baires Control, que les brindará el servicio durante una fase del ascenso y luego los transferirá con Ezeiza Control Sector Norte.
5. Los pilotos continuarán su ascenso y llegarán al nivel de crucero y comenzarán su descenso hacia el destino (en el ejemplo, Santa Fe) manteniendo comunicaciones en frecuencia de radio con Ezeiza Control.
6. Durante el descenso, serán transferidos al Control de Paraná, que les brindará el servicio hasta transferirlos con la Torre de Control de Santa Fe, y mantendrán contacto hasta el aterrizaje. Paraná y Santa Fe son dos ciudades de Argentina, separadas por el Río Paraná.
7. En el evento ocurrido el jueves pasado, los pilotos no pudieron hacer contacto con la Torre de Control de Santa Fe, y continuaron el vuelo en espera y las comunicaciones con la Torre de Paraná. No existió ningún peligro en la operación, sólo demora del vuelo.
8. Cuando pudieron establecer contacto por frecuencia de radio con la Torre de Santa Fe, continuaron el vuelo hasta el aterrizaje, siempre con seguridad.
9. Los vuelos se despachan con combustible adicional para ir a un aeropuerto alternativo, para contingencias en ruta, para demoras, y a veces con tankering (combustible para no cargar o cargar menos en el destino, por razones económicas u otras operativas).
10. No se dieron a conocer más detalles del evento. Lo importante es destacar que el vuelo se realizó con SEGURIDAD y ese es el objetivo de este hilo, para evitar que los lectores se confundan con publicaciones que aparecen en medios o de autopercibidos especialistas.
Consultados por El Litoral, desde el directorio del Aeropuerto de Sauce Viejo confirmaron que las empleadas de la torre de control no estaban en el lugar. “Solicitamos en carácter de urgencia los informes porque estuvo en juego la seguridad operacional”, aseguró Gisela Riuli.
Posteriormente la directora de la aeroestación santafesina confirmó que se apartaron a las empleadas de referencia y que esperaban también los informes sobre lo sucedido. “Compartimos esa visión de que la seguridad operacional es un valor totalmente innegociable en un aeropuerto”, agregó.
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