A cinco años de la cuarentena: la batalla de la “seño Yani” contra el COVID
Contamos la historia de Yanina Primón, directora de la escuela primaria IES, quien en 2021 logró vencer el COVID-19 gracias al trabajo incansable de los médicos y el apoyo incondicional de sus alumnos
Yanina Primón, directora de la escuela primaria del IES.
Pasaron cinco años de la declaración del aislamiento social preventivo y obligatorio (ASPO) en Argentina. Un 19 de marzo, pero de 2020, el ex presidente Alberto Fernández informaba por cadena nacional que entrábamos en cuarentena, y debíamos quedarnos en nuestros hogares para evitar y reducir los contagios por COVID-19.
Todos recordamos en dónde estábamos cuando el coronavirus y las políticas sanitarias nos obligaron a interrumpir nuestra rutina y entrar en la “nueva cotidianidad”. El uso del barbijo en espacios cerrados, saludarse con el codo y dejar de compartir el mate fueron algunos de los cambios que alteraron la vida de los argentinos.
El uso del barbijo en espacios públicos, una imagen que se había vuelto cotidiana.
Entre el miedo y la incertidumbre, algunos sufrieron la pérdida de un ser querido. Otros, debieron enfrentar la enfermedad en carne propia y luchar contra sus consecuencias para seguir con vida.
Un ejemplo de ellos es Yanina Primón, directora de la escuela primaria IES, a quien el coronavirus golpeó hasta trascender a un estado de gravedad que la llevó a estar casi 60 días internada: “No me afectó como a la gran mayoría, sino que me tomó varios órganos del cuerpo con 59 días de internación”, relató.
Su historia fue conocida gracias a que los alumnos de la escuela realizaron un abrazo simbólico y llenaron el hospital José María Cullen de carteles y dibujos para esperar la mejoría de su “seño Yani”.
El abrazo simbólico a Yanina Primón en el Hospital Cullen.
La batalla contra el COVID-19
Todo comenzó el 24 de marzo del año 2021, cuando en vísperas de Semana Santa recibió la noticia de que se habida contagiado. En principio, recibía atenciones médicas por teléfono, desde las comodidades de su casa: “La médica mía clínica o desde el 0800 te iban dando indicaciones al teléfono, sobre qué medicamentos tomar y qué hacer”, explicó.
Pero el cuadro se agravó y debieron ingresarla al hospital, en donde se manutuvo 19 días internada y en estado de inconsciencia: “El tema es que la temperatura a mí no me bajaba y cada vez tenía menos oxígeno. Me internan, me hacen placas, tenía ya una neumonía bilateral. El sábado 31 de marzo me descompenso y pasan 19 días, en donde soy intervenida con una traqueotomía”, recordó la maestra.
El abrazo simbólico a Yanina Primón en el Hospital Cullen.
Luego, según el relato de Primón, fue trasladada una clínica del sector privado, en donde se mantuvo en terapia intensiva luchando por su vida con fallas en múltiples de sus órganos, incluyendo el corazón. “Recién el cuatro de mayo bajo habitación privada, pero con todas las precauciones, porque seguía totalmente cableada, comía por sonda, usaba respirador, dializada”, rememoró.
La importancia de los afectos
Dos meses duró el proceso de internación, hasta que pudo regresar a su hogar para completar la recuperación. “Fue progresivo porque yo salí el silla de ruedas, no caminaba, prácticamente no me movía, no me podía levantar”, describió la directora.
Uno de los factores que colaboraron en su proceso de mejoría fueron sus afectos en la escuela, su establecimiento de trabajo. Sucede que sus alumnos habían realizado un abrazo simbólico en el hospital Cullen con dibujos, carteles y mensajes de cariño para desearle una pronta recuperación a su directora.
"Fuerza seño Yani" fue la consigna de los alumnos del IES.
“Me fueron contando de a poquito sobre todo cuando yo ya estaba recuperada, consciente y podía mínimamente hablar, me fueron contando y mostrando”, explicó la “seño Yani”, como la suelen llamar sus estudiantes.
Además, comentó que todavía conserva todos los mensajes y quiere recopilarlos: “Estoy armando como un historial, todo el buzón de cartas completo, los dibujos, la foto del abrazo simbólico en el hospital”.
En este sentido, aseguró que su recuperación de salud se vio beneficiada con todo el apoyo emocional que recibió: “la parte emotiva fue un papel muy grande. Los afectos de desde la escuela, desde la familia, desde los amigos, desde las redes”, “eso sumó e hizo que yo me recupere más rápido”, expresó Yanina.
Luego de realizar actividades de rehabilitación con kinesiología y controles médicos constantes, regresó a la escuela en el mes de agosto de ese mismo año. “Mi familia no quería por el tema del invierno, ahora yo me tengo que cuidar mucho del frío”, advirtió, “pero yo el 10 de agosto empecé a trabajar normal, con mis pasos disminuidos, mis cuerdas vocales afectadas. No era la misma que había terminado hacía seis meses atrás”, contó Primón a Nosotros.
El desafío de educar en pandemia
Las complicaciones de vivir en cuarentena afectaron a toda la sociedad en conjunto, y a la docencia en particular: “El mayor desafío fue repensar la educación desde otro lugar”, explicó la directora del IES. “No estábamos en nuestro ambiente, no estábamos en el colegio, en el aula con nuestros pizarrones, nuestros alumnos”, se explayó.
Primón vuelve a las aulas del IES el 11 de agosto de 2021.
Además, el cambio “fue de un día para otro”, recordó. “Nosotros veníamos a trabajar y al día siguiente nos encontramos que no podíamos asistir más”, “pasar de que la escuela viva con gente continuamente, a estar vacía”, agregó.
“Para el docente también fue un desafío, porque estábamos a la vista de todos, la familia, los niños. Cuando uno se tiene que enfrentar a la tecnología y a una pantalla tiene muchos espectadores, nosotros no estábamos acostumbrados a eso”, explicó y consideró que la llegada al alumnado era cada vez más limitada: “Fue repensar cómo llegar a los alumnos, porque no todos tenían las mismas herramientas”.
Sin embargo, entre el dolor que le causó el COVID-19 y su historia de lucha, Primón rescata algunos aprendizajes que obtuvo durante este período: “Lo bueno que dejó la pandemia es que no hay excusas para reunirse, ni para armar, ni para trabajar. Porque hoy con la tecnología uno se puede reunir, aunque este a 300 km”, explicó.
Los alumnos recibieron a la "seño Yani" con un cartel.
Por último, la “seño Yani”, con su ejemplo personal de lucha y superación, alentó a los lectores a nunca bajar los brazos ante las adversidades: “Ante cualquier problema que tengan que pasar no se den por vencidos. Yo creo que cada uno poniendo desde su lugar, puede llegar a superar cualquier desafío. Creo que esto es lo que me dejó, mi aprendizaje y mi enfermedad”.
Yanina Primón, directora de la escuela primaria del IES.