El fútbol es mucho más que un deporte: es una pasión, una forma de vida y, para algunos, una herramienta de superación. Ese es el caso de Iván Gabriel Moietta, un joven oriundo de Coronda, Santa Fe, que ha logrado una meta impensada para muchos: ser convocado a la Selección Argentina de Fútbol 11 para Sordos, los "Toros", y representar al país en las Sordolimpiadas de Tokio 2025.
Nacido el 4 de diciembre de 1999, Iván fue diagnosticado con hipoacusia bilateral profunda poco después de cumplir un año de vida. Sus padres, desconocedores de esta condición, se vieron inmersos en un desafío inesperado: encontrar la mejor forma de comunicarse con él y ofrecerle una vida lo más plena posible.
En un primer momento, utilizó audífonos convencionales mientras transitaba el jardín de infantes y la escuela primaria en la Nicasio Oroño de su ciudad natal. Sin embargo, con el tiempo, su capacidad auditiva no era suficiente y su familia, con poco conocimiento sobre el tema, se enfrentó a la decisión de un implante coclear.
Gracias al acompañamiento de los doctores Daniel y Silvia Gandolfo y su equipo, Iván se convirtió en el primer paciente en recibir un implante coclear en el Hospital de Niños Orlando Alassia de Santa Fe.
El proceso de adaptación no fue fácil. La rehabilitación auditiva requirió mucho esfuerzo y paciencia, pero Iván demostró una capacidad de recuperación inigualable. Con el paso del tiempo, logró avanzar en sus estudios y adaptarse a la comunicación oral y escrita.
A los 14 años, recibió su segundo implante, lo que le permitió una mejor percepción auditiva, aunque nunca dejó de enfrentar barreras en una sociedad que aún tiene grandes desafíos en materia de inclusión.
Un amor inquebrantable por el fútbol
El amor por el fútbol llegó a su vida a los 6 años, cuando el club La Pepita de Coronda lo recibió con los brazos abiertos, sin importar su discapacidad auditiva. Desde el primer momento, Iván demostró un talento natural para el juego, destacándose por su velocidad, su visión en la cancha y su entrega absoluta en cada partido.
Con el paso de los años, se fue consolidando como un jugador clave en las ligas locales, ganándose el respeto de compañeros y rivales. A pesar de las dificultades, nunca dejó de luchar por sus sueños, demostrando que la pasión y la perseverancia pueden superar cualquier obstáculo.
Iván Moietta. El chico de Coronda que, con la camiseta de la selección nos representará en Japón. Gentileza
El golpe de la discriminación y la lucha por un futuro mejor
A pesar de su pasión por el deporte, Iván también buscó estabilidad laboral y, hace cuatro años, intentó ingresar al sistema carcelario de la provincia de Santa Fe. Aprobó todos los exámenes teóricos y físicos, demostrando estar capacitado para el puesto. Sin embargo, su discapacidad auditiva fue un obstáculo insalvable para las autoridades, quienes le negaron el ingreso.
Este golpe emocional fue duro. Se sintió rechazado, excluido, y por un momento pensó en abandonar su lucha. Sin embargo, su amor por el fútbol lo ayudó a sobreponerse. Siguió compitiendo en diferentes ligas y manteniendo viva la esperanza de un futuro mejor.
Un giro inesperado del destino
El destino, sin embargo, le tenía preparada una sorpresa. Un grupo de futbolistas sordos de Buenos Aires que habían ganado un campeonato en Santa Fe lo vio en el negocio familiar Frutos Rojos y le propuso unirse a su equipo, Asso.
Sin dudarlo, aceptó el desafío. Comenzó a viajar constantemente a Buenos Aires, muchas veces sin recursos, pidiendo pasajes gratuitos y esperando largas horas en la terminal de Retiro para llegar a los entrenamientos.
Fue un proceso de sacrificio y esfuerzo, pero con cada partido se acercaba más a su gran sueño: vestir la camiseta de la Selección Argentina de Fútbol 11 para Sordos.
El llamado soñado: la convocatoria a la Selección
Ese sueño finalmente se hizo realidad. Hoy, "Pipa", como es conocido en su ciudad, forma parte de los 25 futbolistas que en marzo iniciaron los entrenamientos rumbo a Tokio 2025. Los Toros se ganaron el derecho de competir en las Sordolimpiadas tras coronarse campeones panamericanos en noviembre de 2024, bajo la dirección técnica de Johnatan Rodríguez y Enrique Mansilla.
Más allá de su carrera deportiva, Iván también es padre de una niña con discapacidad auditiva, lo que refuerza su compromiso con la inclusión y la lucha por un mundo más igualitario.
Su historia es la prueba de que, con determinación y pasión, las barreras pueden romperse y los sueños pueden alcanzarse. El fútbol, su familia y su esfuerzo lo han llevado hasta lo más alto, demostrando que es posible triunfar, incluso en una sociedad que aún tiene mucho por mejorar en términos de inclusión laboral y social.
Iván Moietta es más que un futbolista, es un ejemplo de perseverancia, superación y amor por el deporte.
Dejanos tu comentario
Los comentarios realizados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Evitar comentarios ofensivos o que no respondan al tema abordado en la información.
Dejanos tu comentario
Los comentarios realizados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Evitar comentarios ofensivos o que no respondan al tema abordado en la información.