Acto oficial: entre emoción y memoria, Venado Tuerto recordó a sus héroes de Malvinas
Excombatientes, familiares, funcionarios y vecinos se reunieron en la plaza Rosario Vera Peñaloza. Hablaron el intendente Chiarella, el ministro Enrico, el ex combatiente Alejandro Videla y referentes de las dos agrupaciones de hijos de veteranos de guerra. Emotivo homenaje a Gabriel Gómez.
El ministro Enrico, el concejal Meardi y veteranos de guerra ofrecieron flores a los Caídos en Malvinas.
Este miércoles de de abril, desde las 10 de la mañana, se llevaron adelante en Venado Tuerto los actos oficiales en conmemoración del Día del Veterano y los Caídos en la Guerra de Malvinas, ante un muy buen marco de público en la plaza Rosario Vera Peñaloza (2 de Abril y Falucho), donde en la noche previa se había desarrollado la emotiva Vigilia que ya es tradición.
La mirada de Malvina Gómez, clavada en la placa que recordará por siempre a su padre Gabriel Gómez.
En el inicio de la ceremonia, que presidió el intendente Leonel Chiarella, el locutor Gustavo Guerrero destacó que “a 43 años de la Gesta de Malvinas, nos convoca una causa que sigue más viva que nunca: la defensa de nuestra soberanía. Aquel enfrentamiento, nacido en un contexto de decisiones políticas equivocadas e irresponsables, nos interpela hoy -en democracia- con el firme compromiso de mantener una mirada histórica, crítica y reflexiva sobre lo ocurrido. Fue un conflicto breve, pero con un costo dolorosamente alto: 649 vidas perdidas y miles de jóvenes marcados para siempre, que con coraje y valentía lucharon por nuestros derechos sobre las Islas del Atlántico Sur, parte indiscutible de nuestro territorio nacional. Hoy, el reclamo sigue vigente. La herida permanece abierta. Y el recuerdo de aquellos soldados, que ofrendaron su vida por la patria, nos convoca a sostener su legado con la convicción de que la única vía posible para recuperar lo que nos pertenece es la paz, el diálogo y el consenso duradero”.
También participaron del acto, además de Chiarella y los representantes del Centro de Veteranos de Malvinas Venado Tuerto y la Unión de Veteranos de Guerra del Sur de Santa Fe, el ministro de Obras Públicas de la provincia de Santa Fe, Lisandro Enrico; la senadora provincial Leticia Di Gregorio; los diputados provinciales Sofía Galnares y Leonardo Calaianov; el presidente del Concejo Municipal, Santiago Meardi; y los concejales Juan Ignacio Pellegrini, Florencia Giacometti, Guillermo Barbey, María Verónica Ruiz, Sebastián Roma, Bruno Taddia, María Florencia Di Pizio, Carlos Jordán y Micaela Meinero, entre otras autoridades.
Luego de las emotivas glosas de presentación, los presentes recibieron con un fuerte aplauso a las banderas de ceremonia de las escuelas de la ciudad, tras lo cual se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino, con el acompañamiento de la Banda Municipal “Cayetano A. Silva”. Y se depositó una ofrenda floral ante el monumento en homenaje a los Caídos en la Guerra de Malvinas.
Seguidamente, se dio paso al homenaje al excombatiente Gabriel Ignacio Gómez, recientemente fallecido. Acompañadas por el intendente Chiarella y representantes de los centros de veteranos de guerra locales, su esposa Laura y su hija Malvina Gómez procedieron al descubrimiento de la placa que desde ahora recordará por siempre a Gaby en el monumento ubicado en la plaza Rosario Vera Peñaloza.
A continuación, se entonó la Marcha de Malvinas, siempre con la participación protagónica de la Banda Municipal y la voz de la cantante Vanesa Rondán.
Luego se sucedieron los cinco discursos por parte de los hijos de ex combatientes, Matías Fernández (Hijos Malvinenses) y Rodrigo Caviasso (Generación Malvinas); el Veterano de Guerra Alejandro Videla (en representación de ambas agrupaciones locales); el ministro de Obras Públicas provincial, Lisandro Enrico; y el intendente venadense Leonel Chiarella.
En el epílogo de la ceremonia, fue el momento de la clásica Marcha San Lorenzo y enseguida entraron en escena Jorge Bengolea con guitarra y Delfina Tarducci con bombo, para compartir una bella versión de Zamba para no morir, una creación de Hamlet Lima Quinta que adquirió popularidad varias décadas atrás en la voz prodigiosa de Mercedes Sosa.
Chiarella: “Malvinizar es no olvidar”
En el discurso central, el intendente Leonel Chiarella comenzó saludando y agradeciendo a la Unión de Veteranos de Guerra del Sur de Santa Fe, al Centro de Veteranos de Guerra Venado Tuerto, a Hijos Malvinenses y a Generación Malvinas de Venado Tuerto.
Leonel Chiarella: "Malvinas es memoria, identidad, soberanía y unidad nacional".
“Gracias por estar presentes y, sobre todo, gracias por mantener viva la memoria. Porque eso es lo más valioso: la transmisión de la historia a través de las generaciones, como parte inseparable de nuestra identidad nacional”, enfatizó.
“Hoy nos convoca una fecha cargada de historia y emoción. Estamos aquí para rendir homenaje a quienes dieron todo por la patria, a quienes dejaron cuerpo, alma y vida en el Atlántico Sur. Muchos de nosotros somos hijos de la democracia, pero también somos hijos de Malvinas. Crecimos escuchando sus relatos en las escuelas, en los actos, en cada encuentro donde ustedes, nuestros héroes, nos compartieron con humildad y verdad todo lo que vivieron. Y fue mirándolos a los ojos, abrazándolos, escuchándolos, que entendimos que hablar de Malvinas no es solo recordar una guerra. Hablar de Malvinas es hablar de valores”, sentenció el primer mandatario local.
“El 2 de abril es una herida que aún no cierra. Pero también es un símbolo de coraje, de honor, de valentía y, por sobre todo, de unidad nacional. La guerra duró 74 días. Detrás de ese número, hay historias de jóvenes de 18, 19 y 20 años enviados a defender la bandera en condiciones extremas. Hay padres, madres y familias que despidieron a sus hijos con una mezcla de orgullo, incertidumbre y temor. Muchas veces me pregunto qué sentiríamos hoy si tuviéramos que despedir a nuestros propios hijos, sobrinos o nietos para ir a una guerra”, reflexionó.
“Nuestros veteranos no solo fueron soldados. Fueron -y son- patriotas. Y lo siguen siendo cada día, con su compromiso silencioso, con su trabajo solidario en los centros de veteranos, en sus museos, en las escuelas, en cada bitácora, en cada testimonio. Es heroico transformar el dolor en generosidad. Y ustedes, queridos veteranos, nos siguen enseñando el verdadero significado de amar a la Patria. Gracias por eso”, expresó, tras lo cual compartió cálidas palabras de recordación al excombatiente Gabriel Gómez, recientemente fallecido, que fue homenajeado durante el acto.
Más adelante sostuvo Chiarella que “malvinizar es no olvidar. Es transmitir la memoria, sostener el reclamo de soberanía, enseñar que Malvinas no es solo un punto en el mapa, sino una parte profunda de lo que somos. Malvinas es memoria, identidad, soberanía y unidad nacional".
"Queridos héroes: esta ciudad que los abraza y los honra quiere decirles simplemente gracias. Gracias por lo que hicieron, gracias por lo que siguen haciendo. Nos sentimos profundamente orgullosos de cada uno de ustedes. Ustedes son nuestro ejemplo, nuestra guía, nuestros héroes. A ustedes, nuestra eterna gratitud. Gloria y honor a cada uno de nuestros veteranos de Malvinas. Y que la causa Malvinas viva para siempre en el corazón del pueblo argentino”, exclamó.
Videla: "Somos Malvinas en cada rincón de la patria"
En su intervención, una magistral clase de historia al aire libre, Alejandro Videla, en representación de ambas agrupaciones de Veteranos de Guerra de Malvinas de Venado Tuerto, se posicionó en el lejano 3 de enero de 1833: “Ese día, sin rodeos ni eufemismos, el Reino Unido ocupó por la fuerza las Islas Malvinas. Fue, y sigue siendo, una acción colonial. Un acto de agresión. En esas islas ya había una población argentina. En 1829, el gobierno nacional había designado un comandante político y militar, y la pequeña comunidad estaba integrada en su mayoría por gauchos bonaerenses, entrerrianos, santafesinos. Hombres de a caballo, como los que hoy vemos aquí representados con tanto respeto. Muchos de ellos murieron allí. Están enterrados en Puerto Argentino, aunque no figuren con su nombre y apellido. Apenas una placa con la palabra “sudamericano”, como si fuera lo mismo Argentina, Uruguay o Brasil. Pero eran nuestros. Eran argentinos. Y defendieron ese suelo mucho antes de que existiera siquiera la idea de una guerra moderna”, evocó. “Los gauchos estuvieron en Malvinas casi 30 años. Y hasta el día de hoy, su huella sigue viva: en la cultura, en el habla, en el uso del recado en los caballos. Parte de nuestra identidad quedó allá, y eso no se borra”, acotó.
Alejandro Videla dio una notable lección de historia nacional al aire libre, cargada de anécdotas y emociones.
Ya en 1982, otra generación tomó esa posta: “Fue una decisión del gobierno de entonces -una dictadura- que decidió recuperar las islas por la fuerza. No hay pruebas ni documentos serios que indiquen que Argentina buscó una guerra. El objetivo era recuperar Malvinas. Claro que fue un error político y estratégico enorme creer que el Reino Unido no reaccionaría, y subestimar el apoyo de Estados Unidos. Pero lo cierto es que ese 2 de abril de 1982, muchos de nosotros desembarcamos en las islas. Y estuvimos allí hasta el 14 de junio. Éramos jóvenes soldados, hijos de Venado Tuerto, de sus barrios, de sus escuelas, de sus familias. Venado Tuerto estuvo presente en cada rincón de la guerra. En Puerto Argentino, en Pradera del Ganso, en Darwin, en Tumbledown, en la Gran Malvina. Muchos compañeros combatieron hasta el final. Sergio Márquez, por ejemplo, que hoy está en Río Grande, luchó en el último combate, en Sapper Hill. Otros ya no están. Pero su huella está en la memoria colectiva de esta ciudad. Y eso tiene que quedar claro: Venado Tuerto estuvo en Malvinas”, puntualizó Videla, conductor del ciclo radial Bitácora Malvinas.
Y continuó en la misma línea: “Por eso hoy venimos a decir algo con fuerza, especialmente a las nuevas generaciones: La guerra es lo peor que le puede pasar a la humanidad. Y no lo decimos desde los libros, lo decimos porque estuvimos ahí. Porque vimos caer a nuestros compañeros. Porque vimos el frío, el hambre, el miedo, la incertidumbre. Fueron 632 caídos. Tal vez los mismos que hoy llenan esta plaza. Cada uno con su historia, con su familia, con su vida por delante”.
“Frente a la Cruz Blanca que hoy adorna este acto -esa cruz que antes estuvo en una esquina y hoy es símbolo de lucha-, recordamos también las cruces del cementerio de Darwin. Más de 200. Por suerte, muchas hoy llevan un nombre. Y gracias a una ley provincial, las familias de los caídos santafesinos pueden viajar una vez al año a ese lugar de dolor y homenaje”, reconoció.
“Sabemos de qué hablamos. Porque cuando un soldado caía herido, sus últimas palabras eran "mamá". Porque en medio del horror, es el amor de madre el que más duele. ¡Gloria y honor a nuestras madres! A ellas, que durante años fueron ignoradas por el Estado, pero jamás por nosotros, sus hijos”, exteriorizó con emoción, al borde de quebrarse.
“Malvinas también fue música. En medio del combate, había soldados que cantaban, que silbaban, que llevaban consigo un pedazo de su tierra. A veces había un clarín, como ese que hoy sonó aquí. En una ocasión, un prisionero encontró un piano en un barco y empezó a tocar el Himno Nacional. Los soldados se pusieron de pie y comenzaron a cantarlo con fuerza. Los británicos lo detuvieron de inmediato. Tuvieron miedo del himno, miedo de esa unidad”, simbolizó con hondura.
“Malvinas también es cultura, también es identidad. Gracias a Manuel (Herbas) y a todos los artistas que anoche, en la vigilia, trajeron la voz de las madres al escenario. Porque el arte también combate el olvido”, agradeció.
“Y también hubo solidaridad. En 198, los empleados municipales de Venado Tuerto donaron un día de su sueldo al Fondo Patriótico Nacional. Hubo colectas, bufandas, guantes, pulóveres. Lamentablemente, por errores logísticos, mucho de eso no llegó. Pero lo importante fue el gesto. El pueblo estuvo, siempre estuvo”, volvió a reconocer y despertó más aplausos.
En otro pasaje, ya ubicado en la actualidad, Alejandro Videla subrayó que “Malvinas no es solo pasado. Es presente. Y es futuro. No se trata de dos islas perdidas en el sur. Hablamos de 1.600.000 kilómetros cuadrados de territorio argentino. De recursos naturales -pesca, petróleo, biodiversidad- que se nos están robando. Hoy, mientras nosotros conmemoramos a nuestros caídos, hay más de 1.700 soldados británicos en Malvinas. Hay gurkas entrenándose. Hay barcos españoles, surcoreanos y taiwaneses pescando calamar. Sí, calamar. Las rabas que tanto nos gustan... se pescan allá. Y el 20% del calamar que se consume en Europa sale del mar argentino. Además, muy pronto, comenzarán a extraer petróleo en el yacimiento “Sea Lion”: 900 millones de barriles. Hagan la cuenta. A 80, 90 dólares el barril, ¿cuánto dinero se llevan? Malvinas no es una causa nostálgica. Es una causa de soberanía, de dignidad, de defensa del futuro”, alertó con visión estratégica.
“Esa batalla cultural no se gana con motosierra. Se gana en las aulas. Con docentes comprometidos, con estudiantes que investigan, que preguntan, que no olvidan. La causa Malvinas vive en cada clase, en cada escuela, en cada bandera que se iza con respeto”, valorizó.
“Y hoy, quiero destacar una noticia importante: el compromiso del gobierno de Santa Fe de incluir a Malvinas en la futura reforma de la Constitución provincial. Así como nuestra Constitución Nacional afirma en su disposición transitoria primera que la recuperación de las islas es una causa imprescriptible, nuestra provincia también dará ese paso. Porque Malvinas no se olvida. Malvinas se enseña. Malvinas se defiende. Hoy, cada uno de los que estamos aquí representa un pedacito de esa gesta. Somos Malvinas en la música. Somos Malvinas en la memoria. Somos Malvinas en la lucha”, cerró.
Enrico llamó a recuperar el orgullo de ser argentinos
A su turno, el ministro de Obras Públicas provincial, Lisandro Enrico, en referencia a expresiones vertidas por el gobernador Maximiliano Pullaro, consideró que “llegará el día en que ya no estemos nosotros, y probablemente tampoco los veteranos de guerra que hoy nos honran con su presencia. Pero aún así, habrá niños de dos o tres años que crecerán con la certeza de que cada 2 de abril en la Argentina se recordará para siempre la Gesta de Malvinas. Porque esta fecha ya está escrita en la historia y en el corazón del pueblo argentino para toda la eternidad”.
Lisandro Enrico destacó que "Argentina luchó con dignidad en defensa de su soberanía”.
“Hoy tenemos el privilegio de conmemorarla junto a quienes fueron protagonistas. Y tomando las palabras tan sentidas de los jóvenes que hablaron antes, quiero sumar algo a lo que dijo el locutor al comenzar: ¿Malvinas es una herida abierta? Sí. Pero no puede ser solo eso. Debemos superar esa mirada que nos hace sentir tristeza o vergüenza. Malvinas no es solamente una herida: Malvinas también es orgullo. Orgullo por el coraje, por la entrega, por la dignidad con la que nuestros soldados combatieron en tierra, aire y mar. Orgullo por una causa que fue reconocida en todo el mundo por el valor de nuestros hombres”, dijo el venadense Enrico.
“No podemos quedarnos con una visión que reduzca la historia a culpables y errores. En aquel momento, todos los argentinos, desde los más chicos hasta los más grandes, nos sentimos parte de una nación que defendía su soberanía frente a un enemigo usurpador, y ese compromiso sigue vigente. Tenemos que recuperar el orgullo de ser argentinos, el orgullo por nuestras Fuerzas Armadas, aquellas que acompañaron a San Martín en la lucha por la independencia y que también estuvieron en Malvinas dando batalla por la Patria”, exaltó.
Con una perspectiva más indulgente, observó, 43 años después: “Es cierto que hubo improvisación, como bien se dijo antes. Era una guerra. Pero también hubo planificación, hubo coraje, hubo ingeniería, hubo inteligencia, hubo logros que aún no hemos sabido valorar del todo. Y esos logros nos exigen algo más que memoria: nos exigen sentir el pecho inflamado de orgullo por quienes defendieron nuestras islas con valentía reconocida internacionalmente. Esta fecha es para honrar a los caídos, para acompañar a quienes sufrieron heridas visibles e invisibles, y también para contagiarnos de su espíritu. Es para tener la valentía de asumir que, más allá del resultado, la Argentina luchó con dignidad en defensa de su soberanía”.
“Como funcionarios públicos, como ciudadanos, cada 2 de abril debemos repetirlo con convicción: Honor y gloria a nuestros ex combatientes. A los que están y a los que ya no están. Y por supuesto, como dijo Alejandro (Videla), la causa Malvinas no será una cláusula transitoria al pie de la Constitución santafesina. Estará en su cuerpo central, como expresión de una lucha irrenunciable y permanente del pueblo argentino”.
Caviasso invitó a sumarse a la “batalla cultural”
En representación de la agrupación Generación Malvinas del Sur de Santa Fe, Rodrigo Caviasso comenzó con un reconocimiento a los ex combatientes presentes en la plaza: “Su testimonio y su entrega mantienen viva la memoria de esta causa que nos une como pueblo. Su sacrificio y su ejemplo nos inspiran, y nos marcan el camino para seguir adelante con convicción y dignidad. El 2 de abril no es solo una fecha en el calendario. Es un llamado a la memoria, pero también a la acción. Es el momento de reafirmar, con firmeza, nuestra determinación inquebrantable en la defensa de nuestra soberanía. Porque las Malvinas fueron, son y serán argentinas. Y esa afirmación no es una consigna vacía: es una verdad respaldada por la historia, el derecho y la geografía”.
“La causa Malvinas no es solamente una cuestión territorial. Es una causa de dignidad nacional. Es un compromiso con las generaciones que vendrán. El Atlántico Sur guarda un potencial enorme, con recursos naturales como la pesca y la energía que podrían representar bienestar y desarrollo para nuestro pueblo. Sin embargo, esas riquezas hoy están siendo explotadas por quienes no tienen ningún derecho sobre ellas”, sostuvo Caviasso.
“Por eso, recuperar el control sobre nuestras islas no es solo un acto de soberanía: es también una cuestión de justicia, de dignidad y de futuro. Nuestro reclamo es pacífico y diplomático, pero sostenido con la certeza de que la razón está de nuestro lado. Y no vamos a claudicar en la defensa de nuestros derechos ni en la búsqueda de una solución que nos permita ejercer plenamente nuestra soberanía sobre las Islas Malvinas”, destacó.
“Desde este lugar, quiero invitar a todos a sumarse a esta batalla cultural, para que cada argentino y cada argentina tomen conciencia del valor de nuestra libertad, y del derecho que tenemos a decidir sobre nuestros recursos y nuestro destino. A nivel personal, quiero decir que estoy profundamente orgulloso de ser hijo de un veterano de guerra de Malvinas. Crecí en una familia donde la causa estuvo siempre presente. Y fue allí donde aprendí valores que me formaron como persona: la solidaridad, el respeto, la perseverancia. Valores que hoy me sostienen y me impulsan a superarme día a día”, agradeció ante la mirada fija de su padre Víctor, ubicado a pocos metros.
“Nuestros padres, los veteranos, son un ejemplo de valentía, de sacrificio y de amor por la Patria. Y como hijos, asumimos el compromiso de mantener vivo ese legado, de seguir luchando por la causa y de honrar su memoria con nuestras acciones”, completó.
Matías Fernández: “Nunca los vamos a olvidar”
En tanto, Matías Fernández, de la agrupación Hijos Malvinenses, consideró que “hoy nos reunimos con un sentimiento profundo de respeto y gratitud, para honrar a los valientes soldados argentinos que lucharon en las Islas Malvinas. No recordamos solo a quienes quedaron allá, sino también a todos los que combatieron con coraje y determinación, y defendieron nuestra soberanía y nuestras raíces. Las Malvinas son mucho más que territorio: son un símbolo de identidad nacional y de nuestra patria”.
“Nuestros héroes combatieron con dignidad, con un sentido inquebrantable del deber y con un compromiso que nos inspira hasta el día de hoy. Su valentía no debe ser olvidada. Al contrario: debe ser celebrada y transmitida de generación en generación. Hoy, con el pecho erguido y el corazón lleno de orgullo, decimos que nunca los vamos a olvidar. Su memoria vive en nosotros. Y su legado nos impulsa a ser mejores ciudadanos, a amar a la patria con la misma pasión con la que ellos la defendieron”, completó Fernández.
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