Aunque los sueños intrigan a la humanidad desde tiempos remotos, la ciencia encontró explicaciones neurobiológicas sobre su función y el motivo por el que muchas veces no los recordamos.
Soñamos todas las noches, pero la mayoría de las veces los olvidamos
Soñamos todas las noches, pero la mayoría de las veces olvidamos lo que vimos o experimentamos en esos momentos. A lo largo de la historia, los sueños fueron interpretados de distintas maneras: como mensajes del subconsciente, premoniciones o simples productos de la imaginación.
Sin embargo, la ciencia avanzó en la comprensión de este fenómeno y hoy existen teorías que explican por qué soñamos y por qué, en muchas ocasiones, no los recordamos.
La función de los sueños
En este 14 de marzo, Día Mundial del Sueño, el neurólogo Francisco Varela (MN. N° 139048) explicó a El Litoral que "a lo largo de la historia, los sueños fascinaron a la humanidad, y durante la primera mitad del siglo XX, el psicoanálisis jugó un papel clave en su interpretación”.
Los niños y adolescentes recuerdan sus sueños con más frecuencia
“Sigmund Freud sostenía que los sueños eran una 'vía regia' hacia el inconsciente, una forma en la que la mente expresaba deseos reprimidos y conflictos internos. Sin embargo, esta perspectiva perdió fuerza con el tiempo, especialmente tras el descubrimiento de la fase del sueño REM en 1953, cuando los científicos comenzaron a estudiar los sueños desde una perspectiva neurobiológica".
Hoy en día, los expertos consideran dos grandes teorías sobre la función de los sueños. "Una sugiere que soñar es el resultado de la actividad cerebral mientras dormimos, como si el cerebro siguiera procesando información de manera automática”.
La otra teoría plantea que “los sueños reflejan nuestras preocupaciones y experiencias diarias, ayudándonos a procesar emociones y consolidar recuerdos. En otras palabras, soñar podría ser una forma en la que nuestro cerebro ordena lo que hemos vivido", señaló Varela.
Un despertar brusco interrumpe el proceso de retención del sueño.
¿Por qué olvidamos lo que soñamos?
A pesar de que todos soñamos cada noche, muchas veces nos despertamos sin recordar nada. Esto se debe a cómo funciona nuestro cerebro durante el sueño y a ciertos factores individuales que influyen en la memoria onírica.
"Uno de los principales motivos por los que olvidamos nuestros sueños es que la región del cerebro encargada de almacenar recuerdos, la corteza prefrontal, tiene una actividad reducida mientras dormimos. Esto dificulta que los sueños se guarden en la memoria a largo plazo, por lo que suelen desvanecerse en pocos minutos después de despertar", explicó Varela.
La forma en que despertamos también juega un papel clave. "Un despertar brusco—por ejemplo, con una alarma fuerte o teniendo que levantarse rápidamente— interrumpe el proceso de retención del sueño. En cambio, si despertamos de manera gradual, hay más posibilidades de recordar lo que soñamos", agregó el especialista.
Existen algunos hábitos que pueden ayudar a recordarlos mejor
Otros factores que afectan el recuerdo de los sueños incluyen:
Edad: Los niños y adolescentes recuerdan sus sueños con más frecuencia que los adultos.
Estrés y emociones: Las experiencias intensas o períodos de ansiedad pueden hacer que recordemos más los sueños, ya que el cerebro está más activo durante la noche.
Interrupciones del sueño: Despertarse frecuentemente favorece el recuerdo de los sueños, ya que permiten que estos se transfieran a la memoria consciente.
Aunque la mayoría de los sueños se olvidan naturalmente, existen algunos hábitos que pueden ayudar a recordarlos mejor. "Llevar un diario de sueños, despertarse sin prisas y tomarse unos minutos en la cama para intentar recordarlos puede ser útil", recomendó Varela.
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